¿Cómo funciona el entrenamiento personal?
Sin misterio. Medimos dónde estás, construimos una base con técnica antes que carga, ajustamos la rutina a los días que de verdad entrenas, te damos pautas de comida y revisamos cada pocas semanas. Este es el proceso completo, tal y como ocurre en el estudio.
Sesión uno: medimos antes de tocar una pesa
La primera hora se va casi entera en recoger datos. Historial de lesiones, cirugías, qué deportes hiciste, cuántos días puedes venir de verdad y a qué hora. Después miramos cómo te mueves: sentadilla, bisagra de cadera, empuje, tracción y un par de posiciones de hombro.
Terminamos con siete perímetros y una foto de referencia. Ese registro es el punto cero contra el que vas a comparar todo lo demás durante los próximos años.
1. Averiguamos tu nivel real
Lo que dices que levantas y lo que levantas con alguien mirando suelen ser dos números distintos, y no siempre en la dirección que esperas. Buscamos una carga honesta en dos o tres movimientos base, sin ir a por un máximo el primer día.
Esto importa por una razón medida: cuando la gente elige su propia carga, se queda de media en el 53% de su máximo, y la experiencia previa no cambia ese número. Empezar por medir evita heredar dos años de peso mal elegido.
2. La base primero: técnica antes que carga
Las primeras semanas trabajamos un puñado de patrones en lugar de veinte ejercicios. Sentadilla, bisagra, empuje horizontal y vertical, tracción horizontal y vertical, y algo de core. Con eso se cubre casi todo lo que un cuerpo necesita hacer bien.
Subimos carga cuando el patrón aguanta, y no antes. Esa frase suena a cliché hasta que ves lo que pasa al revés: la gente que carga sobre una técnica que no aguanta acaba quitando del programa los ejercicios que peor tolera, y en un año ha perdido la mitad del mapa.
3. La rutina se construye sobre los días que de verdad vas
Preguntamos cuántos días puedes entrenar y diseñamos para ese número, no para el que te gustaría. Si vienes dos días, el programa es de cuerpo completo y cada músculo se entrena dos veces por semana. Si vienes tres o cuatro, lo repartimos en empuje, tracción y pierna.
La frecuencia mínima de dos veces por semana por grupo muscular sale de los metaanálisis de Schoenfeld: entrenar un músculo dos veces por semana supera a una sola vez cuando el volumen total es el mismo. Por encima de eso, lo que manda es el volumen semanal, así que repartirlo en más días es cuestión de agenda y recuperación.
Si sólo puedes venir un día a la semana, te lo decimos en la primera sesión. Vas a mantener, y con suerte ganar algo al principio, pero no es el escenario para el que este método está pensado.
4. Nutrición: pautas, no dieta
No te damos un menú cerrado ni te vendemos suplementos. Te damos un objetivo de proteína, una horquilla de calorías según hacia dónde vas y una forma de estructurar el día que sobreviva a comer fuera.
El objetivo de proteína sale del metaanálisis de Morton sobre 49 estudios y 1.863 participantes: los beneficios sobre masa magra se aplanan alrededor de 1,62 g por kilo de peso al día. Comer más de eso rara vez añade algo. Para la mayoría de la gente que entrenamos, llegar ahí ya es el cambio grande.
El ritmo que buscamos en pérdida de grasa ronda 1,5 a 2 kg al mes. Yanis perdió 13,4 kg sin superar nunca ese ritmo y lleva desde entonces estable. Las bajadas más rápidas que hemos visto en quince años casi nunca seguían en pie un año después.
5. Revisamos cada semana y ajustamos
Cada sesión queda escrita: ejercicio, series, repeticiones, carga y cómo fue. Ese registro es la herramienta que decide el trabajo de la semana siguiente. Si un movimiento lleva tres sesiones clavado, cambiamos algo, y sabemos qué cambiar porque está anotado.
Cada pocas semanas repetimos los siete perímetros. Ahí es donde aparecen las cosas que la báscula esconde. Kristina bajó 4,3 kg en once meses y habría jurado que no avanzaba, hasta que vimos la cadera de 101 a 91 cm y la cintura de 75 a 71.
Qué pasa cuando algo se atasca
Un ejercicio parado tres sesiones seguidas dispara una revisión. Miramos el registro en ese orden: si has dormido y comido, si el volumen de la semana subió demasiado rápido, si la técnica se ha degradado con la carga, y sólo al final si toca cambiar el ejercicio.
Cambiar el ejercicio es lo último por un motivo práctico. Si lo cambias primero, pierdes el histórico de ese movimiento y te quedas sin la única referencia que tenías para saber si el problema era el ejercicio o eras tú esa semana.
Qué no hacemos
No vendemos suplementos, no prometemos transformaciones en doce semanas y no usamos el cardio como castigo por lo que comiste. Tampoco juzgamos un mes por el peso: si sólo miras la báscula durante una recomposición, vas a abandonar en el tercer mes con el cuerpo mejorando.
Qué esperar mes a mes
Los dos primeros meses casi todo el progreso es técnico y de carga: los números del registro suben rápido porque estabas entrenando por debajo de lo que podías. Del tercero al sexto empiezan a moverse los perímetros. A partir del año aparece el patrón que vemos en los nueve clientes con historial largo.
Ramon tardó tres años en llevar su brazo de 25 a 36 cm. Jordi ganó 3,8 kg en dieciséis meses con la cintura casi igual. Ese es el calendario real, y decirlo en voz alta al principio evita que alguien se marche en el mes cuatro creyendo que algo falla.
Medir, construir la base, ajustar a tus días, dar pautas de comida y revisar el registro cada semana. Ninguno de los cinco pasos es espectacular. Repetidos durante un año, son la diferencia entre los nueve historiales que publicamos y otro año igual.
Empieza por la medición
La primera sesión en nuestro estudio del Eixample es gratuita e incluye la evaluación completa y los siete perímetros.
Reservar sesión gratuitaReferencias científicas
Schoenfeld, B. J., Ogborn, D., & Krieger, J. W. (2016). Effects of resistance training frequency on measures of muscle hypertrophy: a systematic review and meta-analysis. Sports Med, 46(11), 1689-1697.
Schoenfeld, B. J., Grgic, J., & Krieger, J. (2019). How many times per week should a muscle be trained to maximize muscle hypertrophy? A systematic review and meta-analysis. J Sports Sci, 37(11), 1286-1295.
Morton, R. W., Murphy, K. T., McKellar, S. R., et al. (2018). A systematic review, meta-analysis and meta-regression of the effect of protein supplementation on resistance training-induced gains in muscle mass and strength in healthy adults. Br J Sports Med, 52(6), 376-384.
Steele, J., Malleron, T., Har-Nir, I., et al. (2022). Are we lifting heavy enough? Self-selected loads in resistance exercise. SportRxiv. doi:10.51224/SRXIV.109
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